Es, tal vez un silbido haciendo reír al viento, jugando en la vida; jugando en el tiempo.
Es la voz fresca, que alegraba mis momentos, y el oído atento que absorbía mis silencios.
Entre los dos hicimos de una tristeza un sueño, y nos reímos juntos de un sentimiento sin dueño.
Supimos cambiar el color de la vida ; tras una mesa de café la noche llegó a ser día y así pasó el tiempo haciendo reír al viento descubriendo la vida; caminando en el tiempo hasta que llegó a nosotros, como llega el momento de buscar otros rumbos de cambiar nuestro sueño.